
DESCRIPCIÓN
Fruto del chirimoyo,
árbol perteneciente a la familia Annonáceas.
Normalmente es una
fruta redondeada de forma acorazonada, de color verde claro con hoyos que se
asemejan a huellas digitales o a las escamas de un reptil.
Su pulpa es cremosa,
formando ligeros grumos de aspecto gelatinoso que alberga diversas semillas de
color negro brillante que se desprenden con bastante facilidad.
Su sabor es dulce,
parecido al de la fresa y la frambuesa, con un fino aroma a canela.
ORIGEN
El origen de la chirimoya se remonta a
los Andes peruanos y las montañas de Ecuador, dónde crece espontáneamente,
aunque algunos historiadores incluyen también las zonas andinas de Chile y
Colombia
En la actualidad, se cultiva en
diferentes países con clima subtropical: Perú, España (especialmente en la
costa granadina), Chile, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Colombia, Sudáfrica
e Israel.
PRESENTACION EN EL MERCADO Y
CONSERVACIÓN
La chirimoya, al igual que otras frutas exóticas, se debe
conservar alejada del frío, por lo que no es recomendable conservarla en
refrigerador. La temperatura ideal de conservación es de unos 15º centígrados.
Una vez abierta la chirimoya, para evitar su oxidación basta
con rociar la pulpa de la misma con zumo de lima o de limón en el momento en
que se abre.
APLICACIONES CULINARIAS
La chirimoya se puede
consumir al natural debido a su dulzura y cremosidad. Su sabor es una mezcla de
fresa y frambuesa, pero con un fino toque a canela. Para ello se corta la pieza por la parte superior o la mitad y se come la
pulpa con una cucharilla, evitando las semillas. También se la puede emplear
como materia prima para la elaboración de mermeladas, batidos, zumos y helados.
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