DESCRIPCIÓN
Es el fruto del granado.
La granada tiene una piel muy
gruesa, de tonalidades que van desde el rojo carmesí al dorado. Alberga en su
interior una gran cantidad de semillas
rojizas envueltas en una pulpa. El sabor de las semillas que conforman su pulpa es ligeramente agridulce.
ORIGEN
La granada es una fruta arbustiva
oriunda de los países del este de Europa (Costa Dálmata y Grecia) y Oriente
(Palestina, Irán, Afganistán, Paquistán), es decir, su origen se extiende desde
los Balcanes hasta el Himalaya. Actualmente, su cultivo está extendido por
diversos países de Europa, Asia y América, siendo destacable en países como
Afganistán e Irán, Israel, Brasil y California. España es uno de los
principales productores del mundo y el mayor exportador europeo.
PRESENTACION Y CONSERVACIÓN
En el mercado se
presenta por piezas enteras.
Conviene elegir la fruta sin cortes ni
magulladuras. Una granada de calidad se presenta ausente de grietas de
crecimiento y sin arrugas en la piel, que pueden ser una consecuencia de
retraso en su recolección. Es muy importante que la piel esté dura y tersa y
que tenga un color vivo con matices marrones. Hay que elegir los ejemplares de
buen tamaño y de elevado peso respecto a su tamaño. Se puede abrir cuando la
cáscara adquiera un tono pardo. Las granadas se mantienen en buenas condiciones
durante varios días si se conservan a temperatura ambiente. Si no se van a
consumir inmediatamente, es preferible guardarlas en el frigorífico, y así se
alarga su vida útil unas tres semanas.
APLICACIONES CULINARIAS
La fruta se come fresca, grano a grano, apartando la corteza
y las laminillas amargas que separan las celdas donde se encuentran, ensalada,
en guarniciones de carnes y
pescados, en la salsa de los asados, para hacer confituras y mermeladas, o para
acompañar algunos bizcochos.
También es muy apreciado su zumo: a partir de él se elabora la granadina, utilizada en algunos cócteles.
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